martes 27 de diciembre de 2011

Personajes del barrio

Pedro Ordóñez Pardal, por siempre Presidente

Pedro Ordóñez Pardal fue un hijo dilecto del barrio. Nació el 19 de octubre de 1909 en Villa Concepción del Tío, en el Departamento San Justo, pero cuando tenía tan sólo siete años su familia se estableció en San Vicente.

Cuando era niño, jugaba en la Plaza Lavalle con autitos tirados con hilo que le fabricaba su amigo José Malanca. Así nació su enorme amor por esta Plaza. De aquellos años de correrías infantiles, destacamos una anécdota evocada por su amigo Rodolfo González: “Él iba a la escuela Bedoya, que tenía otro nombre en esa época. Se venía por Juan Rodríguez, porque en ese tiempo vivía en la calle Estados Unidos. Cuando llegaba a la San Jerónimo, a la altura donde están ahora los bancos, salía el cura del frente, que se llamaba La Mónaca. Le gustaba jugar a las bolitas al padre La Mónaca. Y él era medio pícaro, se ponía a jugar a las bolitas con el cura… En cuanto el cura empezaba a ganar, él arrebataba todas las bolitas y se disparaba. Entonces La Mónaca siempre le gritaba ‘¡¡¡bribón, volvé!!!’ Por ese entonces tenía 12 años. Cuando yo le preguntaba cómo era el Padre La Mónaca él decía ‘ahhh… era uno de esos curas de antes…’”.

Luego de una adolescencia dedicada al estudio y a los deportes, a los 18 años el joven Pedro comenzó a trabajar en la Compañía Unión Telefónica. Posteriormente, fue Secretario de Foetra (Gremio de los Telefónicos), Secretario General de la C.G.T. filial Córdoba y Diputado Nacional por Córdoba entre los años 1952 y 1965.

En los años ‘60 fue nombrado Presidente de la República libre de San Vicente y siempre trabajó por el bienestar del sector. Apasionado por la historia sanvicentina, escribió dos libros: Historia de mi barrio ‘La República de San Vicente’” (1976) y Mi viejo San Vicente. Costumbres, gente, hechos y anécdotas de mi barrio (1981). Gracias a su trabajo, hoy podemos conocer gran parte de la historia de nuestro lugar. Y, como declaraba su hija Olga Ordóñez de Ripoll en una entrevista realizada poco tiempo después del fallecimiento de Don Pedro, él era “un enamorado de este barrio, el San Vicente al que dedicó su trabajo intelectual. Vivía siempre preocupado por sus problemas, casi más que por su propia familia.”

Pedro Ordóñez Pardal falleció el día 09 de octubre de 1996 y, como él mismo lo había solicitado en vida, sus cenizas fueron esparcidas por la Plaza Lavalle de su querido San Vicente.

Como bien se expresaba en el número de junio de 1998 del periódico Todo San Vicente y Zona Sur: “decir Ordóñez Pardal es convocar a la República de aquel carnaval del 32, es sentir el perfume a madreselva, es escuchar el cornetín del tranvía…”

En el décimo quinto aniversario de su desaparición física, quienes integramos la Red de Vecinos y Asociaciones de San Vicente queremos homenajearlo por su trabajo apasionado para la comunidad sanvicentina y por impulsarnos, con su ejemplo vivo, a conocer, querer y celebrar el lugar donde vivimos.